Impacto en Empleos
La implementación masiva de sistemas de Inteligencia Artificial basados en modelos fundacionales proyecta una disrupción en el mercado laboral, evidenciada en la posible pérdida de puestos de trabajo que resultaría de la automatización de funciones, a menos que se implementen políticas robustas y oportunas de recapacitación y reconversión profesional.
ENTIDAD
1 - Humano
INTENCIÓN
2 - Involuntario
TIEMPO
2 - Post-despliegue
ID del riesgo
mit1199
Linea de dominio
6. Socioeconómico y Ambiental
6.2 > Aumento de la desigualdad y disminución de la calidad del empleo
Estrategia de mitigacion
**1. Prioridad Alta: Implementación de Políticas de Recapacitación y Reinserción Profesional** * Establecer la obligatoriedad para las empresas que implementen sistemas de IA basados en modelos fundacionales de financiar y ejecutar programas de *reskilling* (recualificación) y *upskilling* (reciclaje de aptitudes) a gran escala. Esto debe garantizar que la fuerza laboral adquiera competencias que complementen la automatización, tales como el pensamiento estratégico, la ética aplicada y las habilidades interpersonales centradas en el valor humano. Una estrategia de financiación viable es la asignación de un porcentaje de las ganancias obtenidas por la eficiencia de la IA a fondos específicos de reconversión laboral.**2. Prioridad Media: Creación de Instrumentos de Apoyo y Regulación Transicional** * Diseñar e implementar cuentas de formación profesional individuales con respaldo fiscal, permitiendo a los trabajadores financiar su educación continua y adaptarse al ritmo de la innovación tecnológica. Concomitantemente, se debe revisar la normativa laboral y las exigencias de licencias profesionales para reducir las barreras de entrada a nuevas ocupaciones, facilitando así la movilidad y reconversión de los profesionales desplazados por la automatización.**3. Prioridad Baja: Redistribución de Beneficios y Reconceptualización del Valor Laboral** * Evaluar y fomentar modelos de trabajo alternativos, como la reducción de la jornada laboral (e.g., la semana de 4 días), como mecanismo para compartir los incrementos de productividad generados por la IA y mitigar el desempleo estructural. Asimismo, se debe impulsar un cambio cultural donde el valor del trabajador se defina en términos de resultados complejos (outcomes) y no en la mera ejecución de tareas (tasks), ya que estas últimas son las más susceptibles de ser automatizadas.