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6. Socioeconómico y Ambiental3 - Otro

Costos Ambientales

La demanda computacional requerida para el entrenamiento, la validación y el despliegue de sistemas de IA generativa, particularmente los modelos de gran envergadura, implica un consumo considerable de recursos energéticos. Este consumo se traduce, consecuentemente, en la emisión de gases de efecto invernadero, exacerbando la crisis climática global.

Fuente: MIT AI Risk Repositorymit172

ENTIDAD

1 - Humano

INTENCIÓN

2 - Involuntario

TIEMPO

3 - Otro

ID del riesgo

mit172

Linea de dominio

6. Socioeconómico y Ambiental

262 riesgos mapeados

6.6 > Daño ambiental

Estrategia de mitigacion

1. Priorizar la transición de los centros de datos y la infraestructura de cómputo de IA hacia fuentes de energía renovable o libre de carbono para reducir las emisiones operacionales de gases de efecto invernadero. 2. Desarrollar e implementar modelos de IA y algoritmos más eficientes energéticamente, junto con la optimización de hardware (por ejemplo, mediante modelos ligeros, técnicas de baja precisión y detención temprana del entrenamiento), para disminuir el consumo de energía por unidad computacional. 3. Establecer estándares de transparencia y mecanismos obligatorios de reporte que exijan a la industria publicar datos detallados sobre el consumo energético, las emisiones de carbono y la huella hídrica total (incluyendo el carbono incorporado del hardware y la infraestructura) de los sistemas de IA.

EVIDENCIA ADICIONAL

Mientras que los costes ambientales del cómputo se han convertido en un foco de investigación activa (con la celebración incluso de talleres específicos), el impacto de la fabricación del hardware de IA permanece insuficientemente explorado. Esta disparidad se debe a que estimar el gasto energético del cómputo es relativamente más transparente que rastrear las emisiones a lo largo de toda la cadena de suministro de manufactura. Si bien algunas estimaciones sugieren que el proceso de fabricación conlleva costes ambientales sustanciales, la información global sobre emisiones es escasa, impidiendo que exista un consenso claro sobre la huella de carbono total de los sistemas de Inteligencia Artificial.